«La higiene ayuda a prevenir las infecciones»
-La Microbiología es una ciencia moderna, pero la prevención de algunas enfermedades infecciosas es muy antigua, ¿no?
-Hay consejos incluso en el Antiguo Testamento, pues el 'Levítico' aconsejaba lavar las ropas para no transmitir enfermedades; Moisés, en el 'Deuteronomio', ya indicaba que los soldado debían llevar una pala en el cinto para enterrar los excrementos y, por ejemplo, en el siglo XIX Londres cambió todo el sistema de alcantarillado para evitar la propagación del cólera. Y en ninguno de estos casos se conocían los microbios.
-Así que combatimos los gérmenes de forma concreta desde no hace mucho tiempo...
-Roberto Koch, el padre de la Microbiología y coetáneo de Louis Pasteur ya combatían los gérmenes y pusieron ejemplos de inmunización y Edward Jenner hizo la primera vacunación contra viruela cuando diagnosticó a una joven lechera que ya había pasado la 'vacuna', que así se llamaba entonces la enfermedad.
-¿Qué consejos son hoy los más adecuados para prevenir este tipo de dolencias?
-Lo que yo aconsejo a cualquier persona de cualquier edad es que se protejan a sí mismos y a los que viven a su alrededor, potenciando su salud, y que se vacunen contra la gripe o el neumococo, porque no hay que olvidar no son sólo para los niños y son muy adecuadas para los adultos, sobre todo para los mayores de 45 años.
-...y no automedicarse.
-Claro. Es preferible vacunarse de la gripe y no tomar antibióticos de forma indiscriminada para un catarro vírico. No hay que caer en eso de que 'me voy a tomar el mismo antibiótico que le ha ido bien al vecino' porque así se puede alterar la etiología bacteriana y los catarros no se curan con penicilina. La 'bala mágica' no existe.
-¿Qué hábitos de higiene son recomendables?
-Una buena alimentación, buenos hábitos de trabajo que no produzcan estrés y, sobre todo, medidas higiénicas que son de sentido común como lavarse bien las manos después de ir al servicio; llevar las uñas cortas, especialmente si la profesión es en un trabajo relacionado con la cadena alimentaria, y entre otros el de pasar dos días en la cama cuando se tiene un catarro, tanto porque se recupera uno mejor como porque así no se contagia a los compañeros de trabajo.
